Prólogo

La idea de empezar esta recopilación de datos me vino a la cabeza estando en pleno otoño holandés. Luego de haber leido detalladamente el viejo borrador de "A Manera de Epílogo" del tío abuelo José Víctor Dugand Gnecco, recordé también, cuando pequeño, en la casa en Barranquilla, aquél libro del otro tío abuelo José Lucas Dugand Gnecco ( "50 Años Después"), donde cuenta su experiencia como soldado voluntario de Francia en la Primera Guerra Mundial, y luego de haber visitado varias veces la tumba del creador de nosotros en el Père La Chaise de París, decidí actualizar con ayuda de sistemas modernos toda esta serie de datos revueltos, confusos, antiguos, regados por todas partes e incompletos. Indagando por aquí y por allá, escribiéndole a archivos en Francia y en Bélgica, además de parientes vivos que, sin saberlo, guardaban tambien información o notas de sus padres, madres o abuelos. Afortunadamente todos los ingredientes llegaron a la misma "olla", se organizaron como mejor se pudo, y de todo ello este producto final.

Cuando uno vive lejos de su tierra, y más que todo de su gente, le entra a uno muy frecuentemente esa nostalgia del terruño natal. Eso lo inspira a uno más. Todos aquellos que han estudiado o vivido por fuera lo pueden corroborar. Así, todo se empezó en Octubre de 1994, escribiéndole de entrada a mi padre para que él allá moviera todas las teclas familiares. También a parientes en Europa y Venezuela. Primero se trató de ver si este trabajo de pronto suscitara interés. Para sorpresa mia, algunos parientes reaccionaron de una manera la cual nunca me imaginé. Muchísimo interés de parte de ellos, que me llevó a pensar que no sólo soy yo el único que se interesa por los orígenes de la familia Dugand. La meta trazada era lograr hacer un pequeño libro con toda la información recolectada y al final encuadernarla para que todos los descendientes presentes, y por nacer, tengan algo más concreto para saber de dónde provenimos todos. También poner a todos los parientes un poco más en contacto, por eso la idea del apéndice de recolectar direcciones actuales de cuanto Dugand exista en ésta, la tercera piedra desde el sol . Quien quita si más adelante algún otro descendiente decida seguir lo que empezaron nuestros tíos y abuelos y que yo decidí seguir. Tal vez lo harán los descendientes de los pocos hombres que han nacido y que son los únicos que le darán continuidad al apellido. Una cosa curiosa de la cual me dí cuenta de nuestra familia es que son muy escasos los hombres. Los genes femeninos han preponderado sobre los masculinos. Entonces, a todos aquellos que llevan el nombre como bandera: serán ellos y sus descendientes quienes mantengan vivo el interés por las cosas de la familia. Si nó seremos sólo historia.

Les agradezco a todos por toda la invaluable ayuda, en especial a aquellos que colaboraron bastante suministrándome información y ayuda; a mi padre Roberto Dugand Roncallo (# 13-b-) y Jaime Eduardo Dugand González (# 13-a-6-) en Barranquilla, a Rafa Dugand González (# 5-e-), y Ana María Dugand Carling (# 2-c-7-) en Bogotá, a Marcel (# 10-b-) y Luís Armando Roche Dugand (# 10-d-) en París y Caracas, a Malyne Lebouvier Dugand (de Carrard) (# 9-b-) en Corseaux, Suiza, a Alain Declume Dugand (# 12-a-) en Lons-le-Saunier, Francia, a Armando Paris Baralt Dugand (# 8-c-7-) en Maracaibo, a Nacho Dugand Roncallo (# 2-h-) en Medellín, y finalmente a todas las otras personas que con todos ellos colaboraron y cuyos nombres no sé. Sin ellos esto nunca se hubiera podido realizar. Merci à tous et à toutes. Gracias a todos y a todas.

Esto se lo dedico a mis hijos Stephanie Marie (# 13-b-1-a-), Marcel (# 13-b-1-b-) y Ronald Maurice (# 13-b-1-c-) . A mi familia querida y extrañada, a todos los parientes Dugand. A todos los descendientes de François Victor y Reyita Dugand.

R. Dugand (# 13-b-1-)
Holanda, Julio del 97
N.B.
Actualizado justamente 10 exactos años después, éste 17 de Julio del 2007, en Stutensee (Karlsruhe), Alemania.

[Volver al PRINCIPIO de esta página]

Página Principal

Orígen del apellido y Arbol Genealógico

R. Dugand